"Cada usuario puede añadir algo y es posible realizar una especie de historia interminable. Llegados a este punto, desaparece la clásica noción de autor y se pasa a disponer de un nuevo modo de implementar la creatividad."

Umberto Ecco
"... cuando la unidad está compuesta por cosas diversas, y cada una añade algo ala otra -proceso mediante el cual se armonizan- entonces la unidad alcanza su perfección"

Emanuel Swedenborg

jueves, 19 de agosto de 2010

sobre la influencia de la luna (II)

CACHORROS Y MIELES DE LUNA (el amor nace en cualquier parte)



Al más apresurado lo bautizaron Alunizado, nació en pleno alunizaje y aterrizó de trompa en un cráter que despedía miel al espacio.






El segundo nació en la Luna, de ahí que sus ojos, orejas, y patas eran lunares color miel, por eso lo llamaron Lunarejo. Una belleza que le gustaban las caricias porque era muy pegote.

Al tercero lo nombraron Alunado. Antes de abrir un ojo le mordió la pata lunar a su hermano y se relamió con tanta miel. – ¡Este hijo nuestro tiene una luna! –dijo Rayen. – Grrr guau guau luna guau luna- contestó Sixto, que como buen políglota aprendió rápidamente el lenguaje perrunolunar.

El cuarto cachorro respondía al nombre de Lunático. Mostraba los dientes y le salía fuego lunar por la boca si no le daban la teta cuando tenía hambre.

Lunada se llamó a la perrita que tenía el cuerpo en forma de media luna. Una dulce y simpática cachorra que hacía esfuerzos por mantenerse en ese estado de mitad que espera otra mitad para completarse.

Lunanco, como su designación lo indica, nació con un anca más alta que la otra, característica que lo hizo exótico y atractivo.

Finalmente al séptimo perrito le cayó en la cabeza un destino de leyenda y tenía el deber de transformarse en lobo las noches de Luna Llena. Hermoso por enigmático, pero sus padres no le dieron el nombre que merecía a una leyenda viva, Pelolu (perro-lobo-luna) fue el apodo que le quitó fuerzas al benjamín y como era muy perezoso se convertía en oso de peluche.



Los cachorros crecen, la Luna los espera y tal vez descubran la Tierra y vengan a visitarla. Si quieren verlos van a andar por acá, por Lugano.



texto: tihada
plástica: vientoenprosa

cuentosdetihada
vientoenprosa
vamostodos

12 comentarios:

merce dijo...

Pues se me hacen cercanos estos curiosos seres, creo que aquí en la tierra tambien abundan, quizá sean interesantes reflejos.
Me identifico con el último, enigmática mujer loba soñadora que amanece en las noches de luna llena, repleta de lobitas y lobitos que cuentan cuentos al oido.


Jajajaja....!!!
Ariel un abrazo grande

Otro abrazo para los autores

Adriana Alba dijo...

Me encantan éstos cachorros, tienen colorido y mucha magia!

Felicitaciones!

Le dije a Tihada que me gustaba el nombre LUNANCO.

Sandra Luz dijo...

Genial esta presentación!
Todos los cachorros tienen su encanto...pero si tendría que elegir me quedo con el más mimoso: Lunarejo

LUX AETERNA dijo...

Aclarame en este caso el septimo hijo se convierte en humano????

Me encantó Alunado tiene una cara adicto de la puta madre

carmen dijo...

Que bonita historia lunar.

Caro Pé dijo...

Cuántos rropes lunáticos! Quiero aprender el lenguaje perrunolunar.
Si vienen a la Tierra quiero verlos de cerca.
Saludos!

Antonella Buongarzoni dijo...

Muchas gracias, ya estoy trabajando en "de lugano a la luna". Saludoss!!

ADELFA MARTIN dijo...

Pues mira, puesta a escoger, mejor me quedo con todos para transportarlos a la tierra...total, de repente puede realizarse la magia de que en ella florezca una nueva especie a la que la mueva solo el amor..


preciosos

abrazos

la kanija dijo...

Preciosos cachorros hechos de luna y preciosos los texto de Thiada!!

design traveller dijo...

cute funny creatures :)

Eva Magallanes dijo...

¡Pero que cachorros lunáticos más bellos! la tía Cuyen desde su reducto terrícola les envía mucho amor, amor de lunas llenas, nuevas, menguantes y crecientes.

Petardo Contreras dijo...

Que buenas cosas por diooo!!
Muy bueno todo el blog!!