el asunto es que existe un traslador que me interesa, ya que nos lleva directamente a la luna, está en nuevo méxico y su funcionamiento es absolutamente sencillo: debemos colocar la mano izquierda en el momento justo que la luna grabada en la piedra coincida en forma y posición con la celeste, el ascenso es inmediato y el viaje en luna dura exactamente una vuelta al mundo.
aunque distintos investigadores desgañitan sus voces asegurando que la mancha de la derecha es la supernova del cangrejo, yo le respondo que son cantos de sirena y les recuerdo que no pueden usar sus títulos para satisfacer cierto espíritu de curiosidad morbosa, porque saben lo que esa mancha significa:el traslador no garantiza el éxito del descenso.
texto: sonoio


4 comentarios:
de repente me dio miedito experimentar...
Y... ¿si conseguimos un hada como Campanita que nos preste un poco de polvo de hada y vamos?
Perdón... la idea fue de Ari... siempre con su imaginación tan fantástica...
¿Cuándo vamos?
MUY BIEN ESCRITO
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